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sábado, 26 de diciembre de 2015

Punto de inflexión o de confirmación

Una de las afirmaciones más repetidas sobre la Premier League es que ''las jornadas de Navidad marcan el devenir de la temporada''. Como los polvorones, cada año la idea gana fuerza conforme se acerca el invierno. El Southampton se plantaba en estas fechas con arrastrando la pesada losa de 6 partidos sin conocer la derrota, 5 de ellos contados como derrotas, volviendo a dibujar una trayectoria descendente en una temporada de tres fases distintas. El Arsenal llegó con resaca. Ni la de Nochebuena ni la de Nochevieja, sino la que le duró una semana tras ganar al que mucho consideran máximo favorito al título, lo que motivó las consideraciones de un Arsenal tan serio aspirante como nunca. El dolor de cabeza le privó, como las otras veces desde que el Soton volviera a la Premier, de una victoria en St Mary's que no logra desde 2003.

De la Premier League ya es también inseparable sus constante globalización, y qué mejor hecho para constatarlo que un internacional por Curaçao siendo decisivo en el partido que cierra el Boxing Day. Cuco Martina no había acumulado ni 300 minutos, pero en su debut como titular comenzó a escribir el guion del Southampton 4-0 Arsenal. El primer gol estableció la dirección que tomaría el encuentro: dotó de confianza a los locales, de intensidad con la que iba en cada entrada, de seguridad en su defensa. Por el otro lado, sacó a relucir las dificultades del Arsenal para organizar un ataque posicional, donde echó de menos las soluciones que aportan Cazorla y Alexis Sánchez. Özil fue neutralizado, Wanyama y Clasie no le dejaron meter un pase hacia delante en el último tercio, y tuvo que desplazarse a la banda para tocar balón, de cara a muchos jugadores. Giroud no contactaba con nadie, pues Fonté y Virgil van Dijk no le permitían ningún tipo de comunicación. Los únicos suspiros en St Mary's los provocaba Monreal que, entre que el Soton se orientaba al centro para evitar el juego interior o a la otra banda por un Bellerín de presencia más continua y que Walcott no se fija en banda izquierda, podía sorprender desde atrás con espacio.

Los de Ronald Koeman no tenían por qué ceñirse a la mitad del juego. Los cuatro jugadores más adelantados proporcionaban distintas formas de atacar. Tener en las bandas a Ward-Prowse y a Steven Davis es aumentar las herramientas de control, de buscar posesiones más largas, con ambos sintiendo habitual el movimiento de centrar su posición. Además, el inglés tiene como una de sus facultades más destacables el golpeo de balón, por lo que puede ejercer de lanzador. Tanto con conducción como con pase también lo puede hacer Sadio Mané. No fue su tarde de mayor impacto, en parte porque estuvo mejor acompañado que muchas veces esta temporada, pero siguió ofreciendo esa aceleración de los ataques, de que también pudieran alcanzar un final si partían desde más lejos. Todo esto fue un complemento idóneo para Shane Long, o tal vez él fue el complemento. Tiró desmarques sin cesar, en diagonal o en vertical, cortos o para que el ataque recorriera muchos metros con pocos toques, pero siempre para que Mertesacker y a Koscielny sufrieran como pocas veces en los últimos meses. Con la ausencia del indiscutible Pellè, el irlandés, delantero de diferente corte, puso todo de su parte para aprovechar que le habían puesto todo lo que le hacía falta. Desplegó su mejor juego y mereció la valoración de mejor jugador. Mientras los salidos de la academia de los Saints circulaban en los cambios del Arsenal, los goles siguieron cayendo del lado local.


Otra afirmación, esta no de exactitud matemática, avisa que ''en Inglaterra nadie lo gana todo en Navidad''. El Arsenal debe aferrarse a ella para que le afecte lo menos posible una goleada de esta magnitud. Pero tendrá que lidiar con intentar no lamentar las bajas que lleva acumulando toda la temporada en la época más exigente físicamente. El Southampton afronta lo que viene sin tiempo para disfrutar una de las mayores victorias desde que regresara a la élite del fútbol inglés, y con el estímulo de iniciar una cuarta fase en esta campaña para no quedar en tierra de nadie en la tabla.

jueves, 15 de agosto de 2013

Nunca es tarde para Lambert

La noticia saltó la semana pasada. Roy Hodgson anunciaba la lista de la selección inglesa para el amistoso contra Escocia y la principal novedad era la llamada a Rickie Lambert. A sus 31 años y tras haberse hartado a meter goles en la Football League. Y es que al nacido en Liverpool el alto nivel  futbolístico y lo mediático le ha llegado habiendo alcanzado la treintena. Había superado la centena de goles anotados en las divisiones inferiores inglesas, pero su debut en Premier League lo hizo con 30 años ya cumplidos, la temporada pasada.

Esto ya lo sabemos, no soy el primero que lo cuenta ni, obviamente, lo pretendo. Ni conocí a Lambert hace un año ni cuando estaba mucho más lejos de ser mainstream, en Bristol o Stockdale, por ejemplo, para qué mentiros, porque no soy el adecuado para hablar de su carrera. Hará unos tres años que sé de la existencia del delantero que comenzó en el Blackpool, cuando yo empecé a seguir al Southampton.


Tenía 13 años y yo todavía no me pasaba fines de semana viendo fútbol internacional, no era mucho más que Chelsea, algunos equipos más y puede que partidos importantes de Premier como los que echaban en abierto. Eso era lo poco que veía yo fuera de nuestras fronteras, además de competiciones europeas. Así que en la temporada que inició por agosto del 2010 empecé a seguir jornada a jornada todo lo que pudiera sobre la primera división inglesa sobre todo, por la que siempre he sentido mayor predilección. Dos de mis jugadores favoritos eran Theo Walcott y Gareth Bale, sobre todo este último, y resulta que ambos habían salido del Southampton, por lo que a partir de ahí me dio por empezar a conocer, buscar cosas y ya luego seguir a este simpático club del sur de Inglaterra. Esto fue con la 2010/2011 ya empezada, todavía sin haber alcanzado el ecuador de esa temporada, con el Southampton en League One peleando por el ascenso. Yo no sabía encontrar forma de ver a los Saints, así que mi seguimiento se veía reducido a leer noticias, ver resultados y hasta ascenderles en el FIFA. Y no por no ver partidos todas las semanas no dejaba de sufrir en la lucha por el ascenso. Llegó el ascenso a Championship y con ello ya les fui viendo más regularmente. Ya sabía que la jovencísima promesa era el que salió en verano, Chamberlain, que el talentoso canterano que no dejaba el club era Lallana y que en punta estaba Lambert sin parar de hacer goles. Yo ya tenía cierto cariño por el club y los jugadores, principalmente estos dos, porque se lo cojo más rápido a equipos pequeños, de los que no se habla tanto, que no están en la primera plana, aunque el Soton tuvo años bastante más arriba, claro, por eso también aumentaba mi deseo de que volvieran. Rickie fue el máximo goleador y le dieron el premio a mejor jugador de esa temporada en la Championship que se culminó con otro ascenso, a Premier. Lallana -quien, por cierto, también fue convocado con la selección pero no llegó a debutar- y Lambert son mis jugadores favoritos del equipo, dos de los que destacaban desde abajo hasta ahora, que están arriba.


Por todo esto, en una tarde en la que yo estaba descargando películas y sus respectivos subtítulos para unirlos a alguna revista Panenka y un libro como pasatiempos para la playa, que me quedaban dos días (aunque luego nunca acabo empleando una gran parte del tiempo en estas cosas), mi principal estímulo en una jornada plagada de amistosos internacionales era poder ver el debut con su selección nacional de un jugador que vive su mejor momento cuando lleva tantos años de carrera futbolística casi como años tengo yo. La satisfacción y alegría de ver a quien no hace mucho seguías mediante páginas de resultados en internet o webs de medios ingleses, con pasión y sufrimiento en escenarios futbolísticos alejados de lo mediático y mucho menos accesibles, jugando en Wembley con Inglaterra, un partido entre selecciones internacionales, aunque fuera amistoso.

Así que, tras ver que iniciaría el encuentro en el banquillo, tocaba esperar su momento. Desde que se conoció la noticia, el club se hizo eco mediante la cuenta de Twitter y comunicados en su página oficial, sin que faltaran reacciones del protagonista. Ha sido tal el seguimiento que se encontraba en Wembley un encargado de la cuenta de Twitter del Southampton. El acontecimiento era para no perdérselo. Y yo me lo perdí en directo. Mi maravilloso ordenador me privó de disfrutar del momento que tanto esperaba, el debut de Lambert. Y no sólo de eso, también del estreno goleador, que no podía faltar, y es que a ambos momentos no les separaron ni tres minutos. Primer balón que toca Lambert con la camiseta de la selección y lo pone dentro de la portería. Ya marcó en su debut en Premier y acabó siendo el máximo goleador inglés -junto con Lampard- de la edición pasada . Cabeceando un córner, no de frente al balón y girando el cuello, sino mirando hacia la portería mientras el balón venía desde la izquierda, elevándose y con un potente remate hacia abajo. Y la locura. La carrera casi sin rumbo, celebrando casi sin saber cómo. Algún balón más buscó por arriba y se movió fuera del área, porque mucho se habla de sus goles, pero Lambert es un delantero de bastante más, que se mueve muy bien fuera del área, se ofrece, crea una jugada, asiste, es un delantero centro bastante completo. Jugó con su antiguo compañero Alex Oxlade-Chamberlain por detrás, el cual estuvo muy activo. Y coincidió unos minutos con el también ex-Saint Theo Walcott. Incluso pudo mejorar Lambert su fantástico comienzo con la selección, una ocasión delante del portero que tocó antes un defensa y le hizo pegar con la pierna que no quería -el balón acabó en el palo- y un disparo blando a las manos de McGregor. Él fue el protagonista del duelo británico. Aparecía en todos los medios tras el amistoso. ''Rickie Lambert heads England to 3-2 win over Scotland''; ''Rickie Lambert leads the England celebrations'', contaba The Guardian; ''Hodgson saved by a Saint'', se podía leer en la sección de deportes del Daily Mail; la propia página de la FA abría con ''Lamberts down Scots''; y en la portada de la edición digital del Telegraph aparecía Rickie Lambert con el titular ''Dreams can come true''. 


A Rickie Lambert se le ha hecho un sueño realidad más cerca del final que del inicio de su carrera, él mismo dijo tras el partido que había estado soñando esto toda su vida. Y a mí ha sido uno de los sucesos futbolísticos que más me han alegrado ultimamente, por dónde ha llegado, desde dónde y cómo, y que al menos lo último yo lo haya podido vivir. Y ya que a Lambert la edad, por ahora, no le pone límites, por qué no esperar que nos vuelva a sorprender con algo más.

domingo, 20 de enero de 2013

There's only one Nigel Adkins

La noticia saltaba el viernes por la mañana e, inmediatamente, era seguida de muchas reacciones. Todas, o casi, coincidían con lo inesperada que era la decisión. Los seguidores del equipo manifestaban en las redes sociales su indignación, frustración, decepción y enfado por la decisión de Cortese, el presidente del club. McMenemy –ganó como entrenador la única FA Cup que tiene el Southampton-, fue uno de los sorprendidos e indginados por la destitución. Otras personalidades del mundo del fútbol, aunque no relacionadas con los Saints, compartían las opiniones. Alex Ferguson habló de “mundo loco’’ e “injusta decisión’’, mientras que Rafa Benítez se mostraba realmente sorprendido porque estaba haciendo un gran trabajo. “No me sorprende’’, declaraba Matt Le Tissier, aunque también reconocía que le parecía un momento extraño de la temporada. Muchos comentarios han sido los ocasionados por las palabras de Matt Le Tissier, y es que, si a Le God no le sorprendía, por algo sería. Ya resultaba raro que el anuncio de la llegada de Pochettino se produjera inmediatamente después del despido de Adkins. Más tarde, Cortese dijo que la decisión se había hecho pensando en la ambición del club a largo plazo, ¿es que no estaba Adkins a la altura de las ambiciones? Para el italiano, no.

Todo empezó en la pretemporada, en una reunión entre Cortese y el cuerpo técnico, Adkins y sus ayudantes. Era poco después del segundo ascenso consecutivo pero, al parecer, las palabras de Cortese no fueron de felicitación, sino que les dijo: “La gran mayoría de vosotros no sois lo suficientemente buenos para la Premier League’’. A principios de noviembre, cuando peor estaba el equipo y tras un comienzo plagado de malos resultados, parecía estar más cerca la salida de Adkins, pero si no llegó parece que no fue por decisión de Cortese. Todo apunta a que el cambio de entrenador no se produjo por algún problema cuando ya estaba casi cerrado el sustituto. Lo que Adkins ya sabía era que Cortese no creía en él, y ya esperaba como iba a finalizar esta nueva reunión del viernes.

 El mensaje que Adkins dejó a sus jugadores. 

Razones deportivas para la destitución no se encuentran. Nigel Adkins llegó en 2010 a un equipo que años atrás había pasado graves problemas económicos, era el 22º de League One y lo ha dejado el 15º de Premier League. Sus dos temporadas finalizaron en ascenso para llegar hasta la máxima competición del fútbol inglés, en la que no jugaba desde 2005. Cierto es que en el inicio de temporada se sucedieron los malos resultados, aunque con alguna buena actuación, era un equipo que parecía estar por debajo de sus posibilidades y pasaba la mayoría de las jornadas en descenso. Pero ahora el equipo está en su mejor momento. Lallana es el mejor del equipo y dejó muy buenas sensaciones. Gastón Ramírez cuando ha tenido continuidad ha jugado buenos partidos, aunque todavía no ha mostrado su potencial. Los problemas jornada tras jornada en defensa le han costado muchos puntos, pero han ido a menos y han permitido que se afiance en el lateral izquierdo el prometedor Luke Shaw. Ha encontrado en Cork y Scheneiderlin una buena pareja para el centro del campo. Rickie Lambert es, un año más, el máximo goleador del equipo. Puncheon está realizando una temporada que pocos esperaban. Lo peor últimamente era  alguna lesión, como la de Lallana que está mes y medio sin jugar, Fonte que ya se ha perdido varios partidos o Lambert que ha tenido que partir desde el banquillo en alguna ocasión. En las últimas jornadas la mejoría era evidente. Solo 2 derrotas en los últimos 12 partidos, ninguna en los 5 últimos, consiguiendo empatar contra el Arsenal y en Stamford Bridge y ganando a equipos que están abajo como Aston Villa, Reading y Newcastle. Sin duda, motivos para creer en la salvación, y muestran que Nigel Adkins es un técnico capacitado para dirigir a los de St Mary’s.


Lo que queda claro es que la afición del Soton estaba volcada con Adkins, esta sensación se ha incrementado tras el cese del entrenador y ha terminado de disparar el odio hacia el presidente italiano. Todos con Nigel y todos contra Nicola, así está el ambiente que rodea al club del sur de la isla. Ahora toca esperar a ver como arranca Pochettino, consiguió cosas interesantes con el Espanyon, pero es un técnico sin experiencia en el fútbol inglés y que llega a mitad de temporada de un equipo que tiene la salvación como objetivo. Pase lo que pase, los seguidores siempre van a tener un gran recuerdo de Nigel Adkins y le van a agradecer lo que ha hecho por el club, no tienen ninguna duda en que era el hombre que debía y merecía estar al frente de este proyecto porque, como seguro que vamos a escuchar mucho estos días en St Mary’s, There’s only one Nigel Adkins.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Su vuelta como motivo de ilusión

Haber pasado más de la mitad de las jornadas en descenso con 20 jornadas de Premier disputada -19 el Southampton porque tiene un partido aplazado- no es un motivo para que los aficionados del Southampton crean en la salvación, aunque llevaran siete años sin disfrutar un partido de su equipo en la máxima categoría del fútbol inglés y hace año y medio aún lo veían en League One –tercera categoría-, pasando temporadas atrás momentos complicados por problemas económicos, solucionados, entre otras cosas, gracias al trabajo en las categorías inferiores, seguido de ventas de jugadores importantes ya conocidos en el mundo del fútbol, esto le ha posibilitado realizar una inversión importante en varios jugadores para intentar permanecer varios años en la que es, posiblemente, la mejor liga del mundo. Pero, volviendo a los problemas deportivos en el presente, tampoco invita al optimismo que el único partido que ha ganado en casa sea contra el peor junto como local y último clasificado, ni que solo el Aston Villa haya recibido más goles en esta Premier. Aunque posiblemente el mayor problema no sea ningún dato, pero sí que afecte a ellos, es el poco carácter mostrado para sacar un partido adelante, en ocasiones ha sufrido con el marcador a favor cuando le han apretado y se ha visto perdiendo la ventaja, unido a graves problemas defensivos. A muchos todavía les viene grande esta competición. Positivo es que de los últimos nueve partidos solo en dos se ha marchado sin puntuar y por una diferencia de un gol, o que sea el más goleador de los cinco últimos de la tabla. También tener en plantilla a jugadores como Rickie Lambert, máximo goleador en la 2009/10 en League One y en la 2011/12 en Championship siendo elegido mejor jugador de esta última; Gastón Ramírez, ya habitual en las convocatoria de la selección uruguaya y al que se le asoció un posible traspaso a un grande durante el verano; una pareja de mediocentros formada por Jack Cork y Morgan Schneiderlin, con la que ha encontrado el equilibrio en el centro del campo; o algún jugador que a sus 17 años ya es titular y se le relaciona con los grandes de Inglaterra. Sin embargo, es Adam Lallana la mayor ilusión para muchos seguidores de los Saints.

Adam David Lallana llegó en el año 2000 a la Academia del Southampton, hoy, con 24 años, ya ha pasado media vida en el club del sur de Inglaterra. En las categoría inferiores, fue integrante de la plantilla que llevó al Soton en 2005 a su única final de FA Youth Cup, quedándose en el banquillo en la final ante junto a Gareth Bale, mientras eran titulares Theo Walcott, Nathan Dyer y Leon Best entre otros. Los mencionados debutaron en Premier antes que él, Lallana tuvo que esperar hasta este verano, solo él queda en St Mary’s de los ahora más conocidos que coincidieron en aquel equipo de juveniles. Lallana debutó con el primer equipo en 2006, estando en League One, con 18 años. Seis años hasta su debut en Premier, siendo de las piezas importantes en los dos ascensos consecutivos.

El de St Albans –capitán desde la primera jornada- ha sido este año, si no el mejor, uno de los mejores hombres de Nigel Adkins en el esperado regreso a Premier, hasta el punto de ganarse una convocatoria con la selección inglesa –sin debut- que le pilló por sorpresa. Partidos con buenas actuaciones, otros dejando detalles de su calidad, en alguno interviniendo menos, pero todavía tiene potencial para demostrar muchas cosas más. Antes de su lesión en el Southampton-Reading del 8 de diciembre, Lallana fue de la partida en todos los partidos de la competición doméstica, perdiéndose solo los últimos 10 minutos ante el Manchester United y el descuento en Goodison Park. Eran 10 de los últimos 15 puntos los que sumaba con esa victoria ante el Reading en la que Lallana se lesionó con empate a cero en el minuto 40. En los partidos que se ha perdido Lallana, el Southampton no ha conseguido ganar, sumando solo dos puntos sobre nueve posibles.

Lallana, a diferencia de extremos que han salido de la academia, no es un jugador que destaca por su potencia física o velocidad. Él no es un extremo, la gran mayoría de sus partidos los juega en banda izquierda, pero con tendencia y libertad de movimientos. En el comienzo de la temporada fueron varios los partidos en los que actuó como interior izquierdo o mediapunta, más alejado de la línea lateral. Jugador  con talento, habilidoso, técnico, con clase, buena conducción, control del balón con la pelota pegada al pie más que notable, regate, buen pase con capacidad para asistir con centros o entre líneas, buen disparo con rosca con el que suele buscar el palo largo, diestro pero se maneja bien con la izquierda. De esos por los que merece la pena ver un partido esperando que tenga un gran día. Se siente cómodo en tres cuartos de campo, acercándose al área, aunque también puede bajar al centro del campo para ayudar en la base a la salida de balón. En cuanto a sus estadísticas, comparadas con temporadas anteriores, en esta -2 goles y 5 asistencias- donde se encuentra más lejos de sus cifras es en el apartado goleador. Está por ver si alcanzará las del año de Championship -13 goles y 11 asistencias-, el del último en League One -11 goles 13 asistencias-, o las de su mejor temporada en lo que a goles se refiere, la 2009/10 -18 goles y 5 asistencias-.


El primer día del año, el Arsenal visita una de las ciudades del condado de Hampshire, donde está situado el puerto del que salió el Titanic. Lallana no tiene una lesión grave, pero todavía no se sabe si podrá recibir el año con gol, como ya hizo en el 2011. Su contrato con el Southampton acaba en junio de 2015, algunos le señalaban como candidato a revelación de esta temporada, todavía tiene tiempo para demostrar hasta donde llegan sus posibilidades, poder ganarse otra llamada de Hodgson, ayudar a que el equipo mantenga la categoría y, aunque cada vez parece más difícil por la fuga de talento surgido de la Saints Academy, que siga creciendo en el Southampton.