viernes, 26 de septiembre de 2014

Un problema normal

Hace menos de una semana podía ser líder en solitario, pero ahora está a 4 puntos de él con más pinchazos que victorias en lo que llevamos de Bundesliga. Varias son las causas pero un problema es el principal. Un problema que, un año más, vuelve a ser originado por las lesiones. Si hace dos años estas provocaron muchos dolores de cabeza a Klopp con la escasez de defensas, y el año pasado atacaron a todas las líneas y empezaron a dejar tocado el ataque posicional del Dortmund, este año lo han acabado dejando huérfano. Mediante la lesión de Gündoğan que todavía dura pero, salvo novedad, está por fin en su recta final. Además, se sumó la baja de Şahin. Esta zona ha sido la más afectada, porque también han estado fuera Kehl, Bender y Kirch, estando ahora mismo disponible sólo Sven.

No sólo es la zona de mediocentros e interiores la que deja al BVB sin claridad en el ataque posicional. El Borussia Dortmund acabó de presentarse al mundo entre 2011 y 2013, dos temporadas en las que logró un doblete, superando en la recta final de la Bundesliga y por 5-2 en la final de la DFB-Pokal al equipo que un año después conseguiría el triplete, y alcanzar por segunda vez en su historia una final de Copa de Europa. En ese período, el Dortmund tenía un eje central formado por Hummels, Gündoğan, Kagawa o Götze y Lewandowski. Por una u otra cosa, el BVB no ha tenido ninguno de esos jugadores en el inicio de este curso.


Volvió Hummels el miércoles y es posible que sea de la partida en el Revierderby. El Dortmund tiene centrales buenísimos, pero Hummels es una pieza clave. Hummels es el jugadores que inicia el juego desde atrás, capaz de batir líneas mediante pase o conducción, de darle el balón al mediocentros o al delantero con un preciso envío en largo. Y es ya el capitán, un líder en este equipo que aún no ha podido llevar el brazalete desde que fue nombrado primer capitán de un equipo en el que varias veces ha afirmado sentirse a gustísimo. Gündoğan tenía, cuando la espalda lo detuvo, pocos jugadores en su posición al mismo nivel. Pudiendo ser el primer receptor de la defensa o llegar él mismo al área contraria con una conducción tras algún regate. O simplemente servir de enlace entre defensas y mediapuntas. El mediapunta que se situaba en este carril central fue Kagawa primero y Götze tras la salida del japonés. Ambos jugadores que podían recibir entre líneas, con conducción y pases interior para Lewandowski, un delantero completísimo que lo mismo se desmarcaba para uno de esos pases que bajaba uno en largo y lo aguantaba para tocar de espaldas tras la llegada de sus compañeros o asistía para que marcara uno de ellos. Dos lesionados, dos fuera del equipo y uno recién llegado para su segunda etapa pero aún necesita tiempo para recuperar su mejor nivel. Ya hemos comentado qué falta para sustituir a Hummels y a Gündoğan, que el año pasado tenía a Şahin, que empezó necesitando minutos y acabó teniendo demasiados, pero sin él este año no tiene ni sustituto. Estas son las principales bajas para iniciar el juego. Luego, por delante, ni Kagawa a su nivel, ni Reus, ya ni Mkhitaryan, que es el jugador que más estaba ayudando utilizando su conducción tan vertical, ni Kuba... Y en punta sin Lewandowski todo iba a ser difícil. Puede que no se eche de menos su gol con Immobile y Adrián Ramos, pero se echa en falta mucho su juego de espaldas, su capacidad de asociación, de combinar con tanta precisión en carrera.

Estos problemas para salir desde atrás con el contrario esperando puede que sea lo que ha provocado la innovación en cuanto a sistemas de Klopp. Empezando por un 4-4-2 en rombo que funcionó para presión y contraatacar pero dejó dudas cuando era el rival el que presionaba en lo poco que lo utilizó Klopp.


Tal vez Klopp pretendía que, ante la ausencia de un especialista para lograr una salida limpia por dentro, escalonar a varios jugadores por el centro para lograr un mayor fluidez siendo más fácil llevar el balón al siguiente nivel. Tal vez lo hizo simplemente porque la mayoría de los jugadores disponibles dan su mejor versión jugando en una posición central. Lo cierto es que la novedosa formación tardó poco en dejar volver al clásico 4-2-3-1.

Pero para recibir al Stuttgart Klopp volvió a innovar con un 4-3-3 en árbol de navidad.

BVB ante el Stuttgart en fase defensiva

En fase defensiva se ve claramente definido cómo los jugadores a la altura del mediocentro (Bender), que serían los interiores en un típico 4-3-3, son los jugadores más exteriores (Jojić y Großkreutz). Por delante, los jugadores entre la línea de medios y el punta, Kagawa y Aubameyang, tienen una posición más centrada. Kagawa sí solía mantener esta posición más centrada, mientras que a Aubameyang se le vio caer más a banda, ambos por su propia naturaleza.

BVB teniendo que iniciar ante el Stuttgart

Aparecían problemas, un día más, a la hora de tener que sacar el balón desde atrás. Los jugadores más cercanos a Bender, un mediocentro más posicional y de labores defensivas, eran Großkreutz, un jugador de trabajo en banda, a la que cayó bastante, nada acostumbrado a tener que ayudar en la base, y Jojić, un jugador que parecía llegar para jugar en tres cuartos, pero que desde abril se estableció como interior por las numerosas bajas -y por méritos propios-, con trabajo, dinámico, llegador, pero no el más indicado para dar el primer pase. Por detrás del punta, Kagawa, que se pasó por el medio para intentar ayudar, pero el daño lo hace más cerca del área, y Aubameyang, extremo, segundo punta o delantero, rapidísimo, explosivo, casi un atleta, con gol. De hecho, no puedo dejar pasar la ocasión de decir que Aubameyang ha sido el jugador que por momentos ha tirado del BVB y la referencia, el jugador más importante, dando claramente un salto, con 6 goles y 2 asistencias en 8 partidos oficiales. Pero, en definitiva, todos jugadores con los que no es ninguna sorpresa que el Dortmund tenga problemas en estas circunstancias. Pero, ¿acaso no los tendría cualquier grande europeo si perdiera a sus equivalentes a estas bajas del Dortmund? Indudablemente.

A falta de Hummels, Subotić fue el jugador al que se le daba el balón una y otra vez para que recorriera los primeros metros y diera el primer pase, muchas veces a Piszczek.

Subotić para Piszczek una de tantas veces

Muchas veces llegó Subotić al centro del campo hasta ponerse a la altura de Bender para iniciar la jugada y permanecía ahí para que hubiera una opción de pase atrás.

Otro problema, como ya hemos comentado, es que el Dortmund no tiene en este momento especialistas para ayudar al mediocentro, así que este acababa teniendo a los compañeros que juegan por delante de él demasiado lejos.


La última captura refleja una circunstancia algo extrema en cuanto a la separación y no tan repetida, pero representativa de lo que llegó a ser en algún momento la tendencia de unos jugadores no acostumbrados a dar el primer pase, sino a recibirlo.

La plaga de lesiones es un enorme handicap. Es difícil compararlo buscando lo equivalente en otros equipos, pero para ponerlo en perspectiva vamos a compararlo con lo que sería en otros grandes europeos. ¿Se debilitaría el Bayern si le faltaran, por intentar hacer una aproximación, Boateng o Dante, Alaba, Xabi, Thiago, Rode, Højbjerg, Robben, Müller, Shaqiri y algún jugador secundario? ¿O el Real Madrid si tuviera de baja a Ramos, Marcelo, Kroos, Modrić, Illarramendi, Isco, James, Cristiano y uno o dos secundarios más? O el Chelsea sin Cahill, Azpilicueta, Fàbregas, Obi Mikel, Ramires, Hazard, Oscar y Schürrle. O Godín, Siqueira, Mario Suárez, Gabi, Saúl, Arda Turan, Raúl García, Griezmann en el equipo del Cholo. O Kompany, Clichy, Yaya Touré, Fernandinho, Lampard, Milner, Silva, Agüero y Scott Sinclair en el Etihad. O Piqué -siendo un líder en defensa-, Jordi Alba, Rakitić, Iniesta, Xavi, Mascherano, Messi, Rafinha y Pedro en uno de los favoritos a todo esta campaña. Entre posición e importancia podemos hacernos una idea de lo que serían algunos grandes de Europa con las circunstancias a las que tiene que hacer frente el BVB. Con algún equipo me he tenido que frenar porque se quedaba sin plantilla, y otros, aun frenándome, no tendrían ni sustitutos, lo que habla muy bien de la mejora del Dortmund en la profundidad de plantilla.

Por supuesto que un entrenador tiene que intentar sobreponerse a cualquier obstáculo, pero también hay que ser realistas y reconocer que en circunstancias así es imposible, o casi, encontrar soluciones para cualquier registro. Con casi 10 lesionados, varios de ellos importantes y tres de los cuales los mejores jugadores del equipo si están a su nivel, se puede pedir competir, ganar, más contra equipos inferiores, pero que se puede emplear cualquier forma bien me parece ya excesivo, hay que entender las limitaciones. Y en el partido que se avecina, el Revierderby, lo que menos importa es cómo, lo único que vale es ganar.

martes, 2 de septiembre de 2014

El OM de Bielsa va cogiendo la forma

Un punto en los primeros dos partidos frente a los 6 posibles siguientes. Tres goles a favor y cinco recibidos en las dos primeras fechas, mientras que en las dos últimas ha mantenido la portería a cero y ha visto puerta 5 veces. En los resultados ya se ve una clara diferencia entre el inicio de Ligue 1 del Olympique de Marseille y sus últimos pasos. Pero la mejoría va más allá, también se ha plasmado sobre el césped. No suelen ser sencillos los comienzos cuando llega un entrenador nuevo. Si, además, ese entrenador es Marcelo Bielsa, no es que lo favorezca. En el Athletic, no logró su primera victoria hasta la séptima jornada, antes de ella sólo había sumado 2 puntos de 18 posibles. También es cierto que aunque llegó a dos finales, en ambas temporadas en Bilbao acabó en mitad de tabla. No es fácil asumir y aplicar las ideas de un entrenador tan peculiar como Bielsa, es normal que lleve su tiempo. También se sumaron rumores sobre el descontento de Bielsa sobre el trabajo del club en el mercado de fichajes

En el inicio, lo más preocupante fue la debilidad que mostraba el equipo en la parte de atrás. Bielsa pronto estableció un nuevo sitema, el 3-3-3-1, con tres jugadores como teóricos centrales en los que rara vez alguno es, precisamente, un central. Romao, N'Koulou -el único central- y Morel son los que la han formado en los partidos oficiales, con sólo los primeros 45' de liga para Sparagna y la segunda mitad de esa primera jornada para un Lucas Mendes que ya se marchó a Catar. La segunda línea de tres de esta formación está compuesta por un mediocentro, Imbula, y dos carrileros, Dja Djédjé y Mendy. Por delante, tres jugadores de tres cuartos y un delantero. Bielsa ha utilizado este sistema en Bastia y en Guingamp, en la primera y en la tercera jornada respectívamente, cuando el equipo rival tenía dos atacantes por dentro, dos puntas o un punta con un segundo punta. También en el último partido contra el OGC Nice con el partido ya avanzado en la segunda parte, cuando Claude Puel pasó a jugar con dos delanteros. Contra un único delantero Bielsa ha optado por utilizar el 4-2-3-1.

3-3-3-1 del Olympique de Marseille

Las ya comentadas facilidades defensivas fueron en principal lastre del inicio de los de Bielsa. Fallos individuales, demasiados espacios atrás. Aunque estos problemas se evidenciaron también en la segunda jornada con 4-2-3-1. Y en la tercera, de nuevo con el 3-3-3-1, el OM ya se mostró más serio y concedió bastante menos. Tal vez el principal defecto de este sistema ha sido lo perjudicado que ha salido Imbula. Sin un mediocentro acompañándole, está demasiado sólo en el centro del campo, los contrarios lo aislan y cuando el Marseille sale desde atrás a los centrales les cuesta encontrar líneas de pase por dentro. Ahí el francés no parece cómodo.

El pasado viernes hizo el Olympique Marseille su partido más completo, en el renovado Vélodrome que dos semanas antes no estrenó de la mejor manera. Bielsa recuperó el 4-2-3-1. Es Romao el que cambia su posición para adelantarla hasta el mediocentro, donde acompaña a Imbula, y N'Koulou y Morel se quedan en el centro de la defensa. En la línea por detrás del punta, Thauvin ha sido el único que ha sido de la partida en los cuatro encuentros. Alessandrini -tititular en los dos primeros-, Ayew y Payet se han repertido los dos huecos restantes, siendo el ghanés y el ex del Lille los que formaron en la alineación que ha repetido por primera vez el técnico rosarino en los dos últimos fines de semana. Barrada, prácticamente un recién llegado, también va entrando ya en el equipo. André-Pierre Gignac mantiene su puesto de delantero centro a pesar de la llegada de Michy Batshuayi, que no llega ni a 90 minutos aunque siempre ha salido desde el banquillo.

Disposición del OM contra el OGC Nice

El OM-Nice mostró al Marseille de Bielsa más hecho hasta ahora, el que transmitió más sensación de control, el más equilibrado, el que mejor hizo las cosas. Empezando por la línea defensiva, que confirmó las impresión de mayor orden que dio en el Stade du Roudourou. Sin ser perfecta, ya no parece la defensa tan frágil y con tantos espacios para que el contrario combine a placer. Dos jugadores que notan el cambio de sistema son los dos laterales, que estuvieron más comedidos a la hora de incorporarse, menos de lo normal lo hizo Mendy esta vez y algo más Dja Djédjé.

                              3-3-3-1: Mendy y Dja Djédjé vs Bastia         Mendy y Dja Djédjé vs Guingamp

                      4-2-3-1: Mendy y Dja Djédjé vs Montpellier     Mendy y Dja Djé Djé vs Nice

Con los mapas de calor podemos observar que, como es normal, cambia su comportamiento, se reduce su campo de acturación. Sobre todo en este último contra el Nice los laterales aguantaron más su posición atrás, y Mendy redujo su presencia atacante más que nunca. Salieron beneficiados los defensa en la salida, no estaba solo Imbula por delante, tenían más opciones de pase, no se veía tan limitada la salida al exterior. Giannelli Imbula necesita un mediocentro a su lado para poder rendir al máximo. Ya estuvo bastante bien ante el Montpellier y volvió a demostrar que agradece tener un compañero en el centro del campo que lo libere para que saque su dinamismo, su verticalidad. Probablemente fue el día en el que mejor funcionaron. Florian Thauvin llegaba tras encuentros en los que estaba activo, participaba, encaraba, centraba... pero acababa eligiendo mal o simplemente fallando la finalización de su acción, pero en este consiguió su primer mejor y dio su segunda asistencia en la temporada. Sin embargo, aún tiene mucho margen de mejora uno de los jugadores con más potencial. Con Thauvin más pegado a su banda, Ayew y Payet permutaban más y mientras que el francés a veces caía a la banda, el ghanés se iba hacia posiciones más interiores. Gignac, que iba entrando poco en el juego, parece que ya va participando más. Otro aspecto colectivo a destacar del último compromiso del OM es la presión que se vio sin balón cuando robaba el Nice, en campo propio y en campo contrario, que provocó varias recuperaciones de balón. También asoman desde el banquillo nuevas caras como Barrada, que se estrenó como goleador, Batshuayi, que va a seguir con minutos desde el banquillo y siempre con esa opción de presionar a Gignac, o Alessandrini, que en su comienzo en el club ha dejado pocas cosas destacables. Y llega Dória, un central, que era necesario y debería tardar poco en acompañar a N'Koulou. Con muchísimo potencial, capitán de la selección brasileña sub-21 y que promete dar mucho que hablar.

Son todavía los primeros pasos del Olympique de Marseille de Marcelo Bielsa, pero el equipo ya parece darlos en firme y dar motivos para la confianza y la ilusión a la ciudad sureña de Francia que bañan las aguas del Mediterráneo. Aunque con el PSG uno o dos escalones por encima del resto, con un Monaco muy tocado y un OM que parece salir reforzado del mercado, las posibilidades son de clasificarse para la Champions incluso de manera directa, lo que sería un gran resultado tras no conseguir ni plaza de Europa League. En cualquier caso, aun queda mucho, tiene que seguir a más y confirmando lo visto. Bien lo sabrá Bielsa, al que en los partidos no se le ve sonreír más que cuando estrecha la mano del entrenador rival. Luego se va a su área técnica y se sienta en una nevera. O camina. Camina mucho. Da vueltas, gesticula, da órdenes, probablemente no en francés, pero como si convencido de que le entienden. Aunque para eso ya tiene a los ayudantes. No es extraño ver hasta cuatro rondando por el área técnica dirigiéndose a los jugadores.Y es que seguramente mientras yo escribo esto o mientras tú lo lees, Marcelo Bielsa está, probablemente en las instalaciones del OM, sin desperdiciar ni un segundo, pensando y trabajando para no dejar nada mínimamente descuidado.

 

viernes, 22 de agosto de 2014

Creciendo en los deportivo y en lo económico

Por cuarto año consecutivo, el Dortmund perdía uno de su mejores jugadores. Tras Şahin, Kagawa y Götze, este año le tocaba a Lewandowski. El que parecía más difícil de sustituir, no por sus goles, pues no es que sea de los mayores goleadores de Europa, sino por todo lo que suma al juego, ahí sí es de los mejores del mundo. De hecho, por no poder haber encontrado sustituto el Dortmund decidió no venderlo el pasado verano. Pero sabiendo desde ahí que iba a salir este mercado, el Dortmund ha tenido tiempo suficiente para buscar un recambio para el polaco. Llegaron dos, Ciro Immobile y Adrián Ramos, dos delanteros diferentes y que pueden jugar juntos si así Klopp lo quiere, algo que parece bastante posible para más de algún partido con el nuevo 4-4-2 en rombo con el que Klopp ha empezado en la Supercopa y la DFB-Pokal, aunque siendo el otro punta Aubameyang. Además, por segundo año consecutivo llegó un jugador para una posición que careció de profundidad la temporada anterior, Matthias Ginter, un central con gran proyección que se unía a otros tres de primer Mundial. El fichaje de menor nivel es Ji Dong-Won, que ya se conocía desde el mercado invernal, y quizá sea uno de los jugadores que menos minutos tenga este año. Además, se efectuó la opción de compra por Nuri Şahin. Cuatro caras nuevas frente a las salidas del ya mencionado Lewandowski, su suplente de las últimas temporadas que ha sido de los peores jugadores del equipo, Julian Schieber, el joven delantero Marvin Ducksch en calidad de cedido, que dispuso de tan pocas oportunidades, y Manuel Friedrich, que terminó su contrato tras llegar el pasado noviembre como recurso de urgencia por la plaga de lesiones.

Vamos a comparar las plantillas que ha tenido el Borussia Dortmund las temporadas tras las dos primeras exitosas de este ciclo, las últimas en las que ha reinado el Bayern.

Plantilla BVB 2012/2013
(*) Llegó en el mercado de invierno
(**) Se marchó en el mercado de invierno 

Están incluidos todos los jugadores que participaron en aquella campaña, entendiendo como participación haber disputado minutos con el primer equipo, aunque he decidido excluir a Bálint Bajner, que apenas tuvo 20 minutos. El mayor problema del Dortmund en la temporada que fue subcampeón de Europa fue la cortísima línea defensiva. Laterales sin recambios, aunque Großkreutz acabó jugando en ambos costados de la defensa. En el centro de la zaga, la única alternativa a Subotić y Hummels era Felipe Santana, que bajaba considerablemente el nivel. Bastantes más habitadas estaban las dos posiciones centrales del 4-2-3-1 habitual, aunque con Kirch casi no se contó y Nuri Şahin llegó a mitad de temporada. Por delante, Bittencourt sólo pisó el césped en 5 partidos, la mayoría como suplentes, y Hofmann no alcanzó los 200 minutos. Con la salida de Perišić en el mercado de invierno, como opción para sustituir a los tres que jugaban por detrás de Lewandowski, se quedaban un joven e inexperto Leitner y un Großkreutz que era la primera elección cuando faltaba alguno de los laterales. En definitiva, prácticamente quedaba una plantilla de 18 jugadores en los que Klopp confiaba, de los que algunos suplentes estaban bastante lejos del nivel del titular.

Plantilla BVB 2013/2014
(*) Llegó en el mercado de invierno

Importante mejoría atrás se produjo el pasado curso. Por un lado, la llegada de Papastathopoulos suponía por fin la existencia de un sustituto de garantías para la pareja de centrales titular, incluso podía pelearles el puesto. En el lateral izquierdo se sumó llegando gratis Erik Durm, que tuvo una proyección espectacular que le llevó del filial del Mainz a ser campeón del mundo. Lateral derecho fue la principal posición de Großkreutz debido a la lesión de Piszczek que le mantuvo apartado casi toda la primera mitad. Como apartado estuvo los seis meses finales Subotić. Hummels también pasó tiempo lesionado. Klopp tuvo que recurrir a Friedrich, que llegó sin noviembre estando sin equipo y fue una pieza muy débil cuando no quedaba más remedio que poner a jugar. También las lesiones pasaron factura a Schmelzer. Sarr sólo jugó 2 partidos y medio. Y no he incluido a Günter porque únicamente disfrutó de un minuto de juego y salió en invierno. Una línea que puede parecer reforzada pero que las lesiones la debilitaron demasiado. Por delante, se sumó Kirch que gozó de muchos minutos al final de la temporada ya que se los ganó con fantásticas actuaciones y fue un plus en esa posición respecto al año anterior. Necesaria porque Bender también fue afectado por problemas físicos. Şahin fue el único jugador de su corte, ya que Gündoğan no llegó ni a un partido completo en agosto y por eso no lo he incluido. Jojić cambió Belgrado por Dortmund en enero y ayudó en esa posición, también como mediapunta y en la banda derecha. Hofmann aumentó con creces su contribución -sobre todo en la primera mitad de la temporada-. Se fue uno de tres cuartos, Götze, y llegaron dos, Mkhitaryan y Aubameyang, de forma que la profundidad creció. El problema es que esta línea tampoco quedaría libre de daños, y es que Kuba no volvería tras romperse el ligamento cruzado en enero. Arriba seguían Lewandowski, el mediocre Schieber y del segundo equipo se añadió Ducksch, al que no le dió mucha confianza Klopp, contándolo a él y a otros jugadores que prácticamente o no participaron en la primera vuelta, se queda una plantilla de 23, pero terriblemente lastrada por las lesiones.

Plantilla BVB 2014/2015

Gracias los traspasos ya mencionados, este año se ha dado otro paso hacia delante. Por fin cada jugador tiene un sustituto de garantías. Respecto a la gran salida de este año, lo positivo es que lo que menos se puede perder es gol, y la falta de gol es lo que más le ha hecho al Dortmund perder partidos importantes en los últimos tiempos, no la creación de oportunidades de gol. 22, 24 y 20 goles hizo Lewandowski en sus últimas tres Bundesligas, 4 menos que él hizo Adrián Ramos la pasada, 2 más que el polaco en los mismos partidos anotó Immobile en la Serie A -28 en 37 hace tres temporadas en la Serie B-. Además, Aubameyang es probable que mejore su aportación goleadora si sigue jugando en una posición más centrada. En definitiva, una plantilla de 25, obviamente siempre sujeta a la incógnita de las lesiones, siendo optimistas con la recupración de Gündoğan, con la incógnita del papel de Ji Dong-Won y con Sarr que, si bien ha cumplido un año más, es difícil que tenga minutos si los demás se mantienen sanos. La profundidad de plantilla fue la principal causa que le alejó de títulos al Dortmund los últimos años -porque por su 11 titular puede competir con cualquiera-, y la mejora en ese aspecto es lo que más ilusiona. Eso sí, los objetivos que se marca el club son los mismos que para la 2013/2014: clasificación directa a Champions, superar la fase de grupos en esa competición y el título que hay que pelear es la DFB-Pokal. Todo lo demás será sumar mucho.

Ampliación de capital y eliminación de las deudas

No sólo llegan en lo deportivo las buenas noticias, también en lo económico. De sobra conocido es que el Ballspielverein Borussia 09 e.V. Dortmund estuvo al borde de la bancarrota en 2005. 9 años después, de la manode Hanz-Joachim Watzke, el club no hace más que mejorar. El último paso ha sido el anuncio de una nueva ampliación de capital de 114 millones de euros mediante la esperada venta de 24'5 millones de acciones que han sido ofrecidas por 4'66 euros cada una. Los principales compradores de estas acciones serán la compañía de la industria química Evonik, el patrocinador que el equipo lleva en la camiseta y que renovó hasta 2025, la marca que lo viste, Puma, y, principalmente, Signal Iduna, que da nombre al estadio y que ha extendido el contrato con el club hasta 2026. Aunque estos tres patrocinadores se conviertan en accionistas, el Dortmund sigue conservando todo su poder en las decisiones del club. El dinero será utilizado principalmente para acabar con las deudas pendientes, que son aproximadamente de 40 millones de euros. También para hacer crecer al Dortmund en Asia y Estados Unidos. Por ejemplo, con la ya anunciada primera oficina representativa del Dortmund fuera de Alemania, que se establecerá en Singapur. Otro de los planes es incrementar el gasto en los salarios de los jugadores, que actualmente está en 77 millones de euros y se pretende alcanzar los 120 millones, algo que aumentaría el poder de retención de los jugadores. Y Watzke espera que para 2017 o 2018 los ingresos anuales sean, sin incluir los traspasos, de 300 milones de euros. Hace justo un año salían las cifras del resultado económica de la anterior temporada y Watzke hablaba de que creía que nunca había habido un beneficio como ese de 50 millones de euros.

El crecimiento del Dortmund no ha sido sólo el futbolístico que le ha llevado a ganar dos Bundesligas, dos Supercopas y una DFB-Pokal y le ha llevado a alcanzar la final de la Champions, también ha sido económico, un cremiento y una resurrección del club increíble, pero esto se merecería dedicarle un artículo completo. Un crecimiento que se empezó a sembrar con la llegada de Hanz-Joachim Watzke hace 9 años, que junto a Jürgen Klopp, Michael Zorc y otras personas del club hace que este proyecto siga creciendo sin perder la ilusión que le caracteriza.

 

 

martes, 24 de junio de 2014

El continente menos goleador de Brasil 2014

Los equipos asiáticos son los que peor papel están realizando en esta gran Copa del Mundo de Brasil, los más decepcionantes, aunque tres de los cuatros han llegado a la cuarta jornada con posibilidades de clasificación a la siguiente ronda. Un problema común en las cuatro selecciones que representan al continente más extenso del planeta ha sido la falta de gol. Y sin gol no puedes sumar. Basta con echar un vistazo a las estadísticas para hacernos una idea. A 24 de junio, habiendo completado la fase de grupos sólo en los grupos A y B, las cifras son estas: las selecciones de la CONMEBOL, las sudamericanas, son las que más veces han visto puerta de media por partido, con 26 goles en una suma de 14 partidos, una media de 1'85 goles por partido. Les siguen las europeas, con una media de 1'68 que sale de los 49 goles en 29 partidos. La CONCACAF, con el mismo número de representantes que la AFC, ha hecho casi el doble, 13 en un total de 9 partidos, una media de 1'44. Los africanos, a los que también se les ha criticado bastante este Mundial, tienen una media de 1'18 goles por partido con 13 goles en 11 partidos. Y en último lugar se encuentran las de la AFC, las únicas que suman menos goles que partidos jugados, 7 en 9, media de 0'77 por partido. Sólo la República de Corea ha metido más de un gol por partido, las otras son 3 de las 11 entre las 32 de la Copa del Mundo que no lo han hecho.

Australia

Australia, futbolísticamente asiática, se preveía como la selección de las 4 que partía como más inferior en relación a sus rivales de grupo. Y la imagen no fue nada mala. Contra Chile, Tim Cahill creó muchos problemas a los centrales en el juego aéreo. Dejó una buena actuación sobre todo en la segunda parte, y disparó más que Chile, pero sólo pudo superar a Claudio Bravo con un cabezazo de Tim Cahill. Mejor aun fue su partido contra los Países Bajos, con una primera parte más que notable, buenísima, frenando a los de van Gaal y viviendo más en campo contrario. En la segunda rozó unos puntos de los que sólo les separó Depay. Perdió también, la igual que en la última jornada en un partido intrascendente ante una España también eliminada. Australia se marcha dejando sensaciones ilusionantes, una selección joven con futuro, pero en Brasil sólo pudo marcar en jugada a través del veterano mito Tim Cahill. Jedinak hizo el tercer gol desde el punto de penalti.

Japón

Japón es una de las decepciones del torneo. Keisuke Honda adelantó a los nipones a los 16' del primer partido y nadie ha vuelto a mandar el balón a la red. En el primer encuentro estuvo relacionado con un cambio de estilo, la renuncia a la tradicional forma de jugar japonesa que cada vez daba mejores resultados. Esperó en su campo a Costa de Marfil, hasta que salió Drogba y los marfileños en dos minutos dieron un golpe muy duro al combinado de Zaccheroni, dejando por equivocado el planteamiento del preparador italiano y dejando sin reacción a un equipo que recibió críticas. Kagawa y Osako dieron un nivel muy pobre. Okubo mostró algo más cuando salió y se ganó la titularidad para la segunda jornada. Y en el segundo no quedaba otra que recuperar lo que se llevaba practicando, era más obvio porque Grecia se encuentra más cómoda haciendo lo contrario. Recuperó la iniciativa y el balón Japón, pero no su juego y la manera de dar sentido a esa posesión, casi no encontró huecos en el repliegue griego. Osako se movió buscando participar más el juego y mejoró sus prestaciones del primer día. Honda tenía que bajar a recibir porque no podía recibir en tres cuartos. Nagatomo participaba en la banda izquierda pero Grecia lo tenía controlado. Ña esperanza que podía presentar la expulsión de Katsouranis al final de la segunda parte, la hizo desaparecer Japón con su actuación en la segunda parte. Siguió sin recordar a lo que se había visto anteriormente, algunos jugadores se apagaron, y se acabó usando a los laterales no para ayudar al juego interior, sino para colgar centros laterales, algo en lo que nadie apostaría que sacaría partido el ataque japónes y en lo que Manolas y Papastathopoulos lo superaron.


Irán

Irán es, probablemente, la que más elogios ha ocasionado. Aunque es la única que todavía no se ha estrenado. Sus mayores virtudes las ha mostrado en el apartado defensivo -sólo recibió 2 goles en los 8 partidos de la última fase de clasificación-. Un 0-0 en el primer partido contra una Nigeria con potencia y velocidad arriba a la que dejó sin espacios. Irán sólo disparó una vez a puerta y se echó en falta que Queiroz arriesgar un poco y mirara al final hacia el área contraria. En el segundo anuló a Argentina en mucho momentos, y esta vez no sólo dejó repliegue y cierre de espacios, en la segunda parte se animó, se estiró, ganó balón, utilizó muy bien los contraataques y puso en aprietos a una de las favoritas a la victoria final. Romero tuvo que sacar tres, y entre eso y la aparición de Messi en el descuento Irán se acabó marchando sin premio a una de las actuaciones más meritorias de la Copa.

República de Corea

La República de Corea es la única de la Asian Football Confederation con más de un gol por partido, tres en dos, que sólo le han servido para sacar un punto de sus dos encuentros. Paró bastante bien el ataque de la Rusia de Capello, pero en ataque el único recurso ofensivo era Son Heung-Min, él y Ki Sung-Yong fueron los dos mejores surcoreanos. Ki hace de todo lo que se le puede pedir a un jugador del centro del campo, pero no es de los cuatros de arriba, y ahí Son era el único que podía poner en aprietos al contrario. Son, partiendo desde izquierda, encontraba huecos por dentro para sus diagonales y conducir. Entró Lee Keun-Ho en la segunda parte, soltó un disparo desde lejos y Akinfeev ayudó a que entrara. A pesar de la falta de recursos con balón en la primera jornada, Hong Myung-Bo no preparó cambios para la segunda. En el primer tiempo, a la República de Corea de Corea le pasó por encima una Argelia más intensa, que le metió tres y no dio opciones atrás, haciendo que Son no fuera, una vez más, suficiente. Aun así, todo cambió tras el descanso, Son Heung-Min tiró del equipo, el conjunto asiático dio un cambio drástico y respondió a lo que se espera de una posible remontada. Además, Hong Myung-Bo dio entrada a Kim Shin-Wook y a Lee Keun-Ho, que aportaron más en un rato que otros titulares en mucho más tiempo. Todo eso le dio un lavado de cara al equipo, pero la larga diferencia, un gol de Brahimi en una de las pocas llegadas de los zorros del desierto y la falta de facilidad para hacer gol en las numerosas ocasiones que tuvieron dejan a la República de Corea, como a las demás selecciones asiáticas, en una posición más cercana al avión de vuelta al continente que al cruce de octavos.

lunes, 23 de junio de 2014

Son no fue suficiente

La República de Corea hizo este domingo en Porto Alegre una de las peores primeras partes de lo que llevamos de Copa del Mundo. Argelia le pasó por encima, le metió tres goles, Slimani fue demasiado para los centrales y los surcoreanos no les pusieron problemas. La República de Corea parecía aturdida, conmocionada, sin posible respuesta, pero, entonces, tras 15 minutos de descanso, también protagonizó una de las reacciones más inesperadas.
 
En la primera jornada quedó claro quiénes son los dos mejores jugadores de esta selección. No es difícil distinguirlos: ambos con el negro como color natural de pelo, pero con un tinte con diferentes tonos, con un castaño rojizo que por la parte superior se convierte en rubio, como si de transformados a Super Saiyajin se tratara para utilizar el máximo de su potencial. Ambos parten desde una posición bastante cercana, Son Heung-Min desde la banda izquierda y Ki Sung-Yong es el mediocentro -no posicional- del perfil izquierdo. Desde el comienzo, Son comenzó a coger protagonismo, agarró la pelota por dentro y se lanzó a conducir. Ki no tuvo tanta participación esta vez, pero fue clave al comienzo. Ambos se encargaron de producir uno de los mejores goles -aunque tal vez con algo de fortuna- de lo que llevamos de Copa. Ki mandó un balón larguísimo, y a Son se le ocurrió colocarse de espaldas para acomodarlo, se giró y, teniendo a Bouguerra detrás, con ese desparpajo que tiene amagó hacia ambos lados para acabar saliendo por la derecha, darse la vuelta y batir al portero. Con el 1-3 tuvo la suya Ki, soltando un zapatazo desde lejos, dejando muestras de su gran disparo, pero M'Bolhi fue capaz de mandarlo a córner. Son fue el mejor surcoreano. Y enseguida llegó el 1-4 en el que Ki no puede contener a Brahimi. Los cambios ayudaron, y podrían haberlo hecho más si no hubieran llegado tan tarde. Kim Shin-Wook entró a los 12' de la segunda parte pero su aportación fue tan buena que lo único malo fue no tenerla desde el principio. En poco más de media hora ganó más duelos por alto que nadie en este Mundial. Es clave en el 2-4, un balón largo de Kim Young-Gwon -un recurso varias veces utilizado- lo cabeceó, Son no pudo llegar a rematarlo, pero le cayó a Lee Keun-Ho que se lo puso a Koo Ja-Cheol para que lo empujara. Lee, en los dos momentos que ha tenido en las dos segundas partes, ha dejado un gol y una asistencias, participando en dos de los tres goles que ha metido sus selección en Brasil, los dos que se metieron cuando él estaba sobre el césped. Estos nos deja con la incógnita de cómo estaría ahora la República de Corea si Hong Myung-Bo no nos hubiese privado de sus participaciones desde el comienzo. En cualquier caso, Son fue el mejor surcoreano. Cada vez se fue más hacia dentro para tener más impacto en el juego, no se rindió, encontró espacio y huecos por el medio donde en la primera parte no los parecía haber, llegó, pisó área, lanzó los saques de esquina, las faltas, y acabó jugando detrás del punta, con Lee Keun-Ho y Ji Dong-Won en bandas. También representó la frustración cuando casi al final falló un pase al área y se tiró a golpear el césped, expresándose como ningún otro surcoreano. Son no fue suficientes. Pero la República de Corea no fue solo Son. Son no fue suficientes porque los demás recursos ofensivos no llegaron tarde. Tiene muy pocas posibilidades de pasar a la siguiente fase la selección que representa a la mitad sur de la península de Corea, pero al igual que cayó ante Argelia dando la talla y sin guardarse nada, queda esperar que si queda fuera de la Copa del Mundo lo haga de la misma manera.